...desgarro...


un niño sentado en las escaleras de su patio admiraba el cielo de la noche...


y la melancolía volvió...


parecía que la luna lo abrazaba,
y que las estrellas trataban de hacerle reír...
las estrellas fugaces trataban de hacerle cosquillas
en ese pequeño espacio
que tenía su ser de cristal

miraba y miraba y se preguntaba por su soledad,
tomó a la luna como madre,
a los astros como hermanos,
a los cometas como amigos
y a su espacio...el vacío...

coronaba su pequeño cielo con preguntas,
adornaba su mirar con filosofías,
se entretenía noche a noche
consigo mismo
y sin darse cuenta...el universo que creó...
era el mismo...

¿cómo pudo un niño hacer del cielo su amigo?
¿cómo pudo un niño...hacer de la melancolía una falsa sonrisa?
¿cómo pudo un niño lograr enaltecer su mente...aún cuando la inocencia...
no se separa de su mente?

tomaba retazos de lágrimas,
y la luna se los guardaba...
gritaba en silencio,
y su vacío los escondía
dibujaba máscaras,
y las estrellas las ocupaban...

noche tras noche,
la inocente familia que tomó prestada,
comenzaba a jugar con sus manitas ajenas,
poco a poco el juego de niño
tomó forma de roca...
la dureza de un arbol
y la fragilidad de una pluma...

y el pequeño siempre sentado en las escaleras,
ya estaba acomodado en las nubes,
la luna le creó un cuarto...
las estrellas sus ilusiones,
los cometas sus talentos,
y el vacío...el amor...

el niño se dió cuenta,
que podía tener el universo,
los más grandes planetas,
los más hermosos cometas...
pero jamás en su vida
un abrazo...un tequiero...y un corazón

¿por qué un niño no puede alcanzar aquello?
siendo que el amor de un niño es verdadero?
¿por qué no puede abrazar un corazón?
siendo que un niño ama sin la más bendita razón?
¿por qué un niño no puede entender...que simplemente el amor...
no quiere más de el...sino su pasión?

entonces miró al cielo,
alzó sus brazos...
y la luna lo abrazó...
le palabreó un te quiero,
le arregló una sonrisa
y un corazón le dibujó

el vacío se disculpaba,
y al niño le pedía perdón,
de escribir su melancolía
en sueños de algodón,
noche tras noche el vacío
abrazaba las penas del niño
y mirando a la luna
avisaba que el niño dormía...
en su nube de ilusión...

inocentes espinas tenía el vacío
no tenía más
que sombras en su destino,
pero aún así
peleaba con sus débiles garras
por la tierna niñez
del niño dormido...

su hondo silencio,
calaba miradas,
su propia mirada,
observaba almas
y su propia alma
miraba el silencio...

que tristemente le decía
"ya no juegues más
el viento se acabó,
la miel ya no es dulce,
y la tierra se escondió
deja tranquilo al mundo,
que la humanidad se durmió"

llorando el pequeño,
corrió hacia su luna,
quién fijamente miró sus ojos
y le regaló una pluma...
"prepárate a volar,
pequeño angel de cristal,
y vuelve a donde perteneces
joven lunar,
que seguramente tu camino es otro,
señor de bondad,
y cuando quieras llorar,
vuelve a mi espejo de dulce amar..."

el niño cayó,
con su vacío
y el silencio lo durmió
las estrellas le despidieron
y una lágrima soltó
y al llegar al suelo
el dolor lo envolvió
y despertando suavemente
el cielo se despidió...


el niño lentamente los ojos abrió, nada había cambiado...la luna le mantenía en regazo, el vacío seguía intacto y las etrellas jugaban en sus brazos...
entonces tomó sus plumas y volvió a la luna...

a lo mejor era el sitio donde nunca debió haber salido, el hogar de donde jamás debió haber escapado...

y lentamente alzó su vuelo para encerrarse...en sus pequeños silencios....y en su luna, su fiel acompañante...






1 comentario:

ManU dijo...

hace tiempo no paso tardes enteras mirando las noches.
te acuerdas de esa frase: creo que soy de las estrellas

ahora se que estan adentro xD, fueron familia por mucho tiempo y, tal parce que volvemos aregresar akjsdkaskdasajd