... Inspiraciones, sensaciones, emociones ...






Estoy contento, alegre...
Es el tipo de cosas que me pone los pelos de punta, y me ayuda a seguir en lo que quiero lograr, en todo ámbito.
Hay cosas universales que creo que todo ser humano o casi todos tienen la idea, pero que quizá no se dan cuenta...o no escuchan al corazón...y aunque parezca frase cliché, es muy cierta. No sé lo que pase en el futuro, no sé vivir el presente y siempre me estoy devolviendo al pasado, y desconozco las razones. Aunque sepa que finalmente me haga mal, porque del pasado tengo pocos buenos recuerdos (otra vez recordando jajuajusjad).

En verdad no sé mucho que escribir, pero tengo esa sensación de hacerlo sin ningún motivo o, si, hay un motivo.

Bueno, me encanta el romanticismo, sobretodo con esas metáforas místicas...la visión de la vida desde otro punto de vista...desde la visión de un niño, todos fuimos niños, pero creo que lo olvidamos.
El amor es un tema que me apasiona, me envuelve, me hace pensar...es un misterio, un milagro y todo eso, es algo tan simple y tan inexplicable...
Es bueno creer en el amor. Yo diría que es la imagen viva de un fénix...en fin, llegó mi cerebro a cagarme los escritos.
Necesitaba ecribir...

Quedé con la sensación, que este camino personal que se llama vida, está recién empezando.

Bendiciones al mundo :)

... Ataque ...

Hay algo que no me gusta del amor...algo que no acepto, que considero irrisorio. Que no debiese ser así, que no tiene sentido...

...

... Las arenas ...

Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.
Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:
“el Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río”
El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.
“Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo.
Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino”
-¿Pero cómo esto podrá suceder?
“Consintiendo en ser absorbido por el viento”.
Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. “¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?”
“El viento cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer.
Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río”
-”¿Cómo puedo saber que esto es verdad?”
“Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años;
y un pantano, ciertamente no es la misma cosa que un río.”
-”¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?”
“Tú no puedes en ningún caso permanecer así. Tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente.
Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial.”
Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento. También recordó –¿o le pareció?– que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio. Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia. Reflexionó:”Sí, ahora conozco mi verdadera identidad” El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron:
“Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día,
y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña”
Y es por eso que se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.

Cuento tradicional Sufí

ejjeje...ya que hace unos instantes estaba hablando de arenas, pues aquí hay algo más interesante que encontré en otro blog, lo robé. Eso sí, no lo entendí mucho, tengo una idea, vaga...pero bueno, aquí está :P


ahora sí, a dormir :)