Gritos silenciosos de una botella desesperada



A veces estas palabras y frases se convierten en gritos, en gritos silenciosos. De que aquella botella lanzada al mar, haya llegado segura a la orilla de tu playa y que, como un milagro, tu bote llegue a mi pequeña isla. Que al explorarla puedas conmensurar de que en tan poca tierra firme pueda existir un paraíso para ti. Que puedas percatarte de que hay ciertas flores que sólo están ahí para ti.

Pero estás lejos, allá en tu playa. Puedo verte a través del brillo de las estrellas y a veces en la luna llena e intento gritarte pero no me escuchas, o tal vez lo sabes, pero estás dedicada a esos atardeceres brillantes que se posan sobre las pequeñas olas o construyendo castillos de arena para entregar tu arte al mundo.

Cómo me gustaría que mi botella con aquel pequeño mensaje llegara a tus pies delicadamente y que de un sólo arrebato tomaras tu bote y te lanzaras al mar para conocer los trescientos sesenta grados de mi playa, o en una noche estrellada, me lanzaras una estrella fugaz para avisarme que llegó la hora de llevar mi balsa a la orilla y encontrar tu playa.

Pero me quedo aquí en mi isla, porque el mar es tormentoso y siempre estuve en decenas de tormentas; he de confesarte que soy náufrago de profesión y en esas tormentas aprendí que para lanzarme a la mar y enfrentar una, primero debes dibujarme aquella estrella fugaz, pero tú también debes recoger mi botella para lanzarte a la mar.

Puede ser que, cuando ambos hayamos recibido aquello, nos podamos encontrar bajo la misma tormenta, y quien sabe...quizás encontremos nuestra pequeña isla.

Incrustaciones



Intento controlarme. Siento que he escrito entradas cientos de veces respecto del mismo tema, y pareciera ser que nada ha evolucionado, pero a veces el hecho de escribir logra vaciar mi mente y toda la basura que poseen mis sentimientos.

"Punto medio"...esa es la filosofía que he intentado realizar, pero es sumamente difícil.

Ahora que estoy tóxico necesito un momento para mí, esa es otra cuestión que he aprendido.

En fin, no tengo más palabras.

Espero que todo salga bien

conquístate



No me esperaba vivir algo así, pues sólo tuve el palpito. Aún así me la juego por aquello; me la juego en base a un tablero totalmente desconocido, me la juego por reglas que no sé que metas posee, me la juego con piezas que no sé que tipos de movimientos pueden hacer.

Pero me la juego.

A jugadas ciegas, a movimientos en falsos y otros verdaderos. Me la juego por el tiempo que no sé si pasa o se queda estancado, me la juego aunque tenga todo a su favor, me la juego aunque neblina haya en el juego.

Pero me la juego.

Hay frases que dicen que la valentía no reside en hacer caso omiso del miedo, sino que valentía es precisamente jugar con esa incertidumbre.
Siempre habremos de caminar en altos y bajos, entre montañas y patagonias, entre bosques y desiertos, entre noches y días.

Pero me la juego.

Y no sé que otra forma existe, no conozco otro camino. Después de todo, la colección de cicatrices en el corazón no serán en vano.


Juégatela, pero por ti...y si hay amor, por ambos, pero sólo hasta tu amor propio, aquello es un templo que no puede ser profanado.